de esos en que todos los objetos con los que te cruzás, te atacan. es como si tuvieran vida, y se hubieran complotado. y hagas lo que hagas, recibís el golpe.
yo tengo una enemiga principal en mis días en sydney: la aspiradora. me encanta aspirar. pero la aspiradora de mierda que tienen aca en el hostel realmente me complica la existencia, absolutamente todas las mañanas.
sus maniobras preferidas:
- separar los tubos cada 2 minutos, provocando que el borde del maldito tubo metálico caiga justo sobre los nudillos de mis dedos del pie, provocando un dolor agudo e insoportable que me dan ganas de romper y revolear todo para devolverle el favor. pero cuando lo hago, la muy hija de puta enseguida toma la revancha, y generalmente termino golpeandome de nuevo.
- enroscar el cable de tal forma que, por mucho que me empeñe en guardarlo ordenadamente, cuando a la mañana siguiente necesito que se extienda, se hacen nudos indescifrables en dos segundos. los deshago. empiezo a aspirar. comedor, ok. pasillo, ok. area de recepción, ya empieza a dar indicios de guerra. lounge room, guerra declarada. avanzo, me trabo. tiro del cable para extenderlo, la muy hija de puta se desenchufa. me hace volver hasta el comedor para enchufarla.
- una de las batallas más feroces es la del momento de aspirar los cuartos. el cable, siempre el cable. la maldita lo traba en las puertas, me hace ir y volver, desenroscarlo para poder llegar al fondo de la habitación y después lo traba de nuevo cuando salgo...
en fin. ella y yo no nos llevamos nada bien. y hoy me dio uno de los peores golpes. sutil, en el nudillo del dedo gordo y me dejo tirada en el piso un rato con un buen moreton. hija de re mil p...
Hoy también quiso pegarme el escobillon. pero logró solo un golpe leve en la cabeza antes de que lo revolee sobre la barbecue donde siempre lo guardan.
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